La iniciativa de este weblog se configura a raíz del interés de participar en una obligada tarea de promocionar la lectura. No deberían caber dudas, acerca de que para crecer y desarrollar la cultura, cada vez se hace más necesario articular medidas que favorezcan el hábito de leer. Ser lector no es un oficio. Probablemente, aún queden lectores por oficio en viejas editoriales o Monasterios a la hora de las comidas en el refectorio.
La lectura emerge por vocación. Sí recurrimos a Joan Coromines (Breve diccionario etimológico de la lengua castellana), corroboramos que vocación proviene de vocatio o “acción de llamar”. Entonces, la lectura es una acción a la que somos llamados. De aquí la necesidad de fomentar o promocionar la lectura. Y las estrategias de promoción de la lectura, en especial en tiempos de crisis, no deben conformarse con la sola participación de los actores sociales, privados y públicos de tal forma que permitan aprovechar lo que ya existe, desde las instituciones que se van a encargar de ejecutarlas, hasta las figuras literarias e históricas de un país o región, y por supuesto, los editores que cada vez más deben ampliar sus conocimientos del público lector. También son imprescindibles los propios lectores.
Blog Lectura no nace de cero, coparticipa de la misma filosofía, que durante estos últimos cuatro años ha hecho posible mantener en la red el blog hermano de Bibliología. Por ello, no deberá resultar extraño que nos reenviemos de vez en cuando. Consecuentemente soy yo: José María Vivancos, el que asumo la responsabilidad de todo lo que en él se dice o escribe.
También, de forma muy concreta y visual, indicaros la intención estructural. Pretendo que cada post o artículo resulte como una ventana abierta de un GPS. Es decir, combinar en la imagen virtual de la red: un libro y su autor con su lector. Y claro está, la lectura es una acción en el espacio y en el tiempo. Leer y adquirir el conocimiento, no ya el dominio, del uso de las palabras se logra a través de la lectura, en la calle, con la gente y viviendo. Entonces, me parece interesante hablaros del sitio en donde se acometió dicha acción en cada momento o terreno. Así, trato de integrar el territorio con la lectura. Y ello es, en definitiva contar la historia, o historiar la lectura personal.
